Te preparaste toda la vida para liderar tu negocio siendo vos.
Llegó la hora de ocupar tu lugar.
ENRAIZADAS
Es un círculo de negocios para mujeres líderes conscientes que están decididas a transformarlos en empresas ágiles, ordenadas y con una cultura que las refleje, para crecer con dirección, de manera sostenible, y sobre todo con más calma y disfrute.
Es un espacio para dejar de correr detrás de lo inmediato y entrenarte en pensar, decidir y accionar en tu empresa sin perder tu esencia femenina.
Te preparaste toda la vida para liderar tu negocio siendo vos.
Llegó la hora de ocupar tu lugar.
ENRAIZADAS
Es un círculo de negocios para mujeres líderes conscientes que están decididas a transformarlos en empresas ágiles, ordenadas y con una cultura que las refleje, para crecer con dirección, de manera sostenible, y sobre todo con más calma y disfrute.
Es un espacio para dejar de correr detrás de lo inmediato y entrenarte en pensar, decidir y accionar en tu empresa sin perder tu esencia femenina.
POR ACÁ EMPEZÓ TODO…
En esta convocatoria a Enraizadas te voy a contar muchos ejemplos reales de cómo podemos liderar negocios siendo nosotras mismas, con más orden, seguridad y paz mental.
Pienso que nada habla mejor que los ejemplos reales, así que vas a ver muchísimas historias de diferentes negocios, incluido mi negocio familiar, donde te muestro cómo definimos una cultura, equipos, y procesos, que luego me permitieron salirme de él para acompañar a otras mujeres a liderar sus propios negocios.
Lo mejor de todo es que ese negocio familiar del que me fui,
¡¡¡sigue funcionando de manera espectacular y además, creciendo!!!
Pero antes de ir ahí, es importante contarte esta primera historia
para que puedas ver la motivación real que te presento con ENRAIZADAS y por qué esta convocatoria es tan potente.
Hay algo que tengo que reconocerle a mi mamá y es que ella siempre fue la que tuvo más espíritu emprendedor en mi familia.
A ver, mi papá es un abogado prestigioso en mi ciudad.
Diríamos que es una eminencia en lo suyo y ha sabido cosechar muchos laureles de la profesión.
El caso es que mi mamá era el motor en casa.
Ella era la que administraba el dinero y la que se animaba a invertir con absoluta confianza, sea cual sea el riesgo.
Si ella lo veía, ponía todo de ella e iba para adelante.
Incluso cuando eso le implicaba muchas conversaciones incómodas
(sobre todo con mi papá…jaja!!!)
Así fue como mi papá y mi mamá pudieron avanzar mucho en la vida.
¡Mi papá es el primero que lo reconoce eh!
Pudieron comprarse un tremendo lote.
Construir una casa hermosa y criar ahí a 5 hijos con todo lo que eso implicaba.
Luego otras propiedades, viajes, y cada hijo con una gran profesión…
Pues … eso había que dejarles a los hijos…
Ahora… un detalle importante.
Mi mamá era arquitecta.
Según ella, hacerlo fue un real desafío.
Viajó de lunes a viernes durante 5 años a Ciudad Universitaria, desde Luján y en tren.
(Esos son unos 80 Km diarios de ida y otros 80 Km de vuelta)
“Apenas tenía para pagarme el pasaje… no había espacio ni para un café”.

Eso nos contaba cuando hablábamos de su época universitaria.
Imagínate tremendas maquetas en las que había pasado toda la noche trabajando para que todas las piezas encajaran perfectamente…
Y llevarlas para presentarlas a la facu en tren…
Ella amaba esa profesión porque le permitía poner toda la creatividad que tenía en sus diseños…
Amaba las casas, encontrar espacios escondidos, hacer uso de la luz del día para iluminar rincones.
Peeeeero apenas lo pudo explorar.
En parte porque realmente no lograba sostener la incomodidad que le generaba el rubro de la construcción.
Albañiles, electricistas, plomeros…
¡lo que sufría con ellos por favor!
Y en otra parte, porque su rol de mamá fue más fuerte y tomó la decisión de acompañarnos a todos en nuestro crecimiento.
5 hijos no se crían solos y en ese momento…
estaba bien quedarse en casa a hacer el trabajo…
Mientras administraba el dinero que mi papá generaba…
Y hacía que todo en la casa funcionara para que las cosas estuvieran bien
y papá no se estresara demás…
En fin…
El caso es que cuando mi hermana menor terminó el cole y se fue a Bs. As. a estudiar su carrera, mi mamá tenía 57 años.
En ese momento había decidido avanzar con miles de planes.
Tenía proyectos que quería poner en marcha.
Y tenía muchas ganas de vivir nuevas experiencias.
Había llegado la hora por fin…
El tema, es que justo, justo…
cuando mi hermana menor terminó el cole y se fue a Bs. As. a estudiar su carrera,
mi mamá recibió la noticia que cambiaría sus siguientes 7 años.
Estaba enferma, y eso iba tan en serio, que no habría otra cosa de la que ocuparse.
Un cáncer de ovarios silencioso que había ocupado parte de su cuerpo y ahora se estaba haciendo visible y dolía bastante también.
Y una cosa importate
Cuando una enfermedad llega a una familia, es toda la familia la que se enferma, aunque una persona es la que pone el cuerpo.
En casa fue mi mamá.
Recuerdo que una vez, hablando cómplices en la cama, mientras ella me acariciaba la espalda como solía hacerlo, le pregunté:
“ma, ¿te arrepentiste por no haberte desarrollado en tu profesión?”
Y ella me dijo
“Yo elegí estar y acompañarlos a ustedes a crecer.
Eso es una bendición que nadie me puede sacar.”
Y después siguió…
"Pero si hay algo que me gustaría decirte hoy,
Es que siempre, siempre,
encuentres la manera en la que puedas brillar."
Esa frase se quedó conmigo durante años.
Y me di cuenta que ella había encontrado su propia manera de brillar.
Fue la mejor arquitecta de una vida en familia hermosa, y yo su hija mayor demasiado orgullosa y feliz.
Y es claro, las mujeres sabemos sostener, acompañar, resolver y a hacer que todo funcione…
Sin embargo, hoy estamos
en un momento de la historia bien diferente.
Uno en el que crear empresas se convierte en una gran oportunidad para que las mujeres brillemos a través de nuestros dones y lideremos desde quienes somos para impactar en la vida de muchas personas más.
Y no solo eso: también estamos dando forma a una nueva manera de liderar y de crear empresas que se sientan más amables, donde podamos aprender a hacerlo con más calma, más disfrute y más alineadas con la vida que de verdad queremos vivir.
Por eso creé ENRAIZADAS
Para guiar a mujeres líderes a encontrarse con su propia manera de liderar, creando y expandiendo empresas con más claridad, más orden y una cultura más coherente con lo que sienten que tienen para dar al mundo.
¿Qué vas a encontrar?
Este espacio es el lugar en el que, junto a otras mujeres dueñas de negocios, nos enfocamos en el largo plazo para crear las bases necesarias para que tu negocio sea sostenible, rentable y sólido.
(incluso frente a los cambios del contexto y la complejidad del día a día).
Vamos a crear los sistemas, cultura, metodología y estrategia que permitan que las ventas en tu empresa tengan coherencia y atraigan a los clientes que querés para ofrecerles tus propuestas y productos como esperás que suceda.
Vas a encontrar soluciones concretas y posibles de implementar para:

Saber con claridad el rumbo al que estás llevando a tu empresa (y para qué)

Diseñar procesos y metodologías propias para que las cosas siempre sucedan de manera previsible (y si el contexto cambia, la adaptación sea ágil y fluída)

Fortalecer o crear un equipo comprometido que pueda accionar sin tu presencia

Tomar decisiones incluso incómodas con más claridad (y también con coraje)

Entender el caos como un punto en el que se presentan nuevas posibilidades

Crear una empresa que pueda crecer sin pedirte que te sacrifiques cada vez más.
¿Qué vas a encontrar?
Este espacio es el lugar en el que, junto a otras mujeres dueñas de negocios, nos enfocamos en el largo plazo para crear las bases necesarias para que tu negocio sea sostenible, rentable y sólido.
(incluso frente a los cambios del contexto y la complejidad del día a día).
Vamos a crear los sistemas, cultura, metodología y estrategia que permitan que las ventas en tu empresa tengan coherencia y atraigan a los clientes que querés para ofrecerles tus propuestas y productos como esperás que suceda.
Vas a encontrar soluciones concretas y posibles de implementar para:
Saber con claridad el rumbo al que estás llevando a tu empresa (y para qué)
Diseñar procesos y metodologías propias para que las cosas siempre sucedan de manera previsible (y si el contexto cambia, la adaptación sea ágil y fluída)
Fortalecer o crear un equipo comprometido que pueda accionar sin tu presencia
Tomar decisiones incluso incómodas con más claridad (y también con coraje)
Entender el caos como un punto en el que se presentan nuevas posibilidades
Crear una empresa que pueda crecer sin pedirte que te sacrifiques cada vez más.
Hoy probablemente te encontrás con desafíos como estos:
Sentís que estás en mil cosas al mismo tiempo. Terminás el día cansada, habiendo hecho mucho, pero con la sensación de que nada verdaderamente importante avanzó.
Amás tu negocio y realmente funciona. Pero funciona porque vos estás en el medio de todo: haciendo, pensando, resolviendo, recordando, corrigiendo, empujando.
Tal vez ya tenés equipo, pero no responde con el criterio ni la autonomía que necesitás. Delegaste tareas, pero no lograste soltar de verdad, porque todo sigue volviendo a vos.
O quizás todavía no diste ese paso, porque intuís que sumar personas sin estructura solo te traería más desorden, más dependencia y más carga mental.
También puede ser que estés ganando dinero, pero no en la medida del nivel de energía, responsabilidad y entrega que tu negocio hoy te pide.
O todo lo otro funciona bastante bien hoy, pero ya estás pensando en crecer en grande, y no te sentís con la estructura y orden que necesitas para hacerlo de una manera que no te rompa.
Y seamos claras.
No creaste este negocio para vivir agotada dentro de él.
Sabés que querés crecer.
Sabés que querés dejar de ser la única que sostiene todo.
Sabés que, así como está, expandir se va a sentir pesado, lento y costoso.
Y aunque desde afuera se vea que “todo va bien”, por dentro sentís que tu negocio necesita otra estructura, otro orden y otra forma de ser liderado.
En mi experiencia acompañando procesos de transformación cultural y organizacional, y también habiéndolo vivido en la creación de mi propia empresa, aprendí algo importante:
Muchas de las situaciones desafiantes que hoy vivís,
son simplemente SÍNTOMAS
Síntomas de que tu empresa te está pidiendo una INMEDIATA actualización interna.
Sentís que la “gente no se compromete”, pero detrás de eso falta dirección, claridad y un propósito compartido.
Sentís que “todo depende de vos”, pero es muy posible que aún falten procesos, criterios y metodologías que puedan sostener decisiones sin que vos intervengas constantemente.
Te sentís muchas veces agotada, drenada o desbordada, y es posible que estés intentando llevar a tu negocio al próximo nivel con una estructura que ya quedó desactualizada.
Y todo esto sin olvidarnos de los propios desafíos internos como el miedo a soltar, el perfeccionismo y el control y esta sensación de que si no estás las cosas no van a pasar cómo queres.
Si esto te pasa hoy el negocio te está pidiendo que te animes a transformar tu forma de liderarlo.
Hay tantos negocios, como mujeres que lideran.
No hay una única forma correcta de hacer las cosas.
Si esperás eso no es por acá.
La clave está en entender los principios, expandirlos a tu industria, a tu cultura, a tu tipo de liderazgo, y desde ahí crear tus propias metodologías, tu propio sistema y tu propio equipo.
Siempre digo que
NO ME CREAS NADA…
Tomá los conceptos y moldealos a tu medida para diseñar un sistema que responda a la cultura que querés en tu empresa, el liderazgo que buscas promover y el tipo de negocio querés crear”.
Para que sea sólido, un negocio necesita enraizarse en una visión clara.
En este ciclo vas a definir el rumbo de tu empresa, ordenar prioridades y reconectar con el propósito, la vida y la forma de liderar que querés construir.

Este ciclo se sostiene sobre estos principios:
Definí hacia dónde querés llevar tu negocio
Crearás una visión clara del rumbo de tu empresa para dejar de tomar decisiones desde la inercia.
También definirás qué vida querés vivir, qué lugar querés que tu negocio ocupe en ella y cómo hacer que ese negocio esté al servicio de tu vida, y no al revés.
Liberá espacio en tu agenda para enfocarte en lo importante
Identificarás qué está ocupando hoy tu tiempo, qué te drena y qué necesita dejar de depender de vos, para recuperar foco y dirigir tu energía a lo que más sentido tiene en esta etapa del negocio.
Ordená el propósito, la cultura y los innegociables de tu empresa
Profundizarás en tu historia para encontrar el propósito de tu negocio, en lo que te mueve a expandirlo y en los valores innegociables que van a moldear la cultura de tu empresa y la forma en la que querés liderarla.
Traé claridad a tus números, tu oferta y tus precios
Mirarás dónde está hoy tu negocio en términos de dinero, hacia dónde querés llevarla, cómo está creada tu propuesta de servicios o productos y qué estrategia de precios tiene coherencia con el intercambio que querés generar con tus clientes.
Planificá objetivos concretos de una manera posible
Definirás objetivos ambiciosos y aterrizados que te entusiasmen, y aprenderás a planificar la forma de lograrlos de manera clara, realista y sostenible para poder avanzar hacia ellos con dirección.
Y ojo… un plan es un camino. Vas a aprender a amar ese camino.
Todo negocio que quiere crecer necesita una estructura que pueda sostener ese crecimiento.
Cuando faltan los procesos en una empresa, todo termina dependiendo de tu memoria, tu presencia o tu esfuerzo extra.
La estructura libera, ordena y crea base para que las cosas puedan pasar con más fluidez.

Este ciclo se sostiene sobre estos principios:
Mapeá el detrás de escena completo de tu negocio
Conocerás el mapa global de procesos de tu empresa, desde la captación de clientes hasta la entrega de tus servicios o productos, para entender con claridad cómo funciona hoy tu operación y dónde necesitás intervenir.
Detectá y liberá el cuello de botella que hoy frena tu crecimiento
Identificarás cuál es el proceso que hoy está trabando más tu negocio y definirás acciones concretas para destrabarlo, generar más fluidez y sostener una operación más liviana y eficiente.
Diseñá procesos simples para que las cosas dejen de depender solo de vos
Ordenarás y documentarás la forma en la que se hacen las cosas en tu empresa, creando guías paso a paso para que tu equipo pueda tener claridad, criterio y más autonomía al ejecutar.
Hacé visible el recorrido de cada proceso
Desarrollarás registros, checklists y protocolos concretos que te permitan sostener una empresa más ordenada, clara y replicable, registrando la historia y los datos que luego te permitirán tomar mejores decisiones.
Medí lo que importa e integrá mejora continua
Definirás indicadores clave para monitorear como están funcionando tus procesos, e incorporarás una metodología de mejora continua para que tu empresa pueda evolucionar sin desordenarse cada vez que quiera crecer.
Si querés expandir tu negocio con calma, en algún momento vas a necesitar hacerlo con otras personas.
Y crear un equipo potente requiere claridad, roles, comunicación y una cultura que marque cómo se vive y qué se siente haciéndolo juntos.

Este ciclo se sostiene sobre estos principios:
Diseñá al equipo que tu negocio necesita
Definirás cómo querés que sea tu equipo según la etapa de tu empresa, entendiendo qué roles son clave para sostener tu visión.
Definí roles y responsabilidades con claridad
Establecerás las responsabilidades de cada posición dentro de tu negocio y reconocerás las habilidades necesarias para que cada rol pueda responder con solidez y coherencia a su función.
Convocá y desarrollá personas con confianza.
Evaluarás con más criterio a las personas que hoy forman parte de tu negocio y también implementarás procesos de captación y selección que te permitan sumar nuevas personas con más claridad y seguridad.
Delegá, comunicá y retroalimentá de forma más consciente
Aprenderás los pasos clave para delegar de manera efectiva, establecerás procesos de comunicación con tu equipo, y desarrollarás conversaciones más claras para acompañar el crecimiento de cada integrante.
Conversando la gente se entiende, solo que a veces lo olvidamos.
Construí cultura desde prácticas concretas
Diseñarás reuniones que sirvan de verdad, rituales y dinámicas que fortalezcan la unión, la pertenencia y que expanda la cultura que querés promover dentro de tu empresa.
Esto será la marca registrada de tu cultura.
Una vez que hay visión, estructura y equipo, aparece una pregunta clave:
¿cuál es tu verdadero lugar como líder dentro de la empresa?
Llegó el momento de que ocupes el lugar donde tiene más sentido que estés hoy.
Este ciclo te invita a redefinir tu rol como líder para acompañar a tu empresa centrada en tu poder interno, con mucha más confianza y cuidándote más.

Este ciclo se sostiene sobre estos principios:
Definí cuál es tu verdadero rol como líder
Redefinirás con más claridad en qué espacios tiene sentido que estés dentro de tu empresa y en cuáles ya no, para salir del lugar de resolverlo todo y ocupar una posición más estratégica.
Creá espacios reales para pensar tu liderazgo
Diseñarás momentos concretos de reflexión para observar tu negocio con más perspectiva, revisar decisiones y fortalecer una mirada más consciente sobre tu liderazgo.
Tomá decisiones desafiantes sin desconectarte de vos
Darás lugar a tu trabajo interno para atravesar decisiones complejas con más claridad, priorizando tu bienestar y fortaleciendo tu capacidad de sostener procesos exigentes sin perderte en el camino.
Aprendé a poner límites sin culpa
Expandirás tu capacidad de establecer límites claros dentro de tu negocio y en tu forma de liderar, sin sentir que eso genera conflicto o te aleja de las personas.
Construí hábitos y rituales que sostengan tu expansión
Diseñarás rituales de expansión para tu liderazgo, potenciarás tu creatividad y desarrollarás hábitos de alto impacto que te cuiden y te permitan sostener el crecimiento de tu negocio con más confianza, calma y disfrute.
ENRAIZADAS es el círculo de mujeres líderes y conscientes al que llegás cuando entendés que tu empresa te está pidiendo evolucionar con otra estructura, otra cultura y otra forma de liderar…
y estás decidida a no hacerlo sola.
Es el espacio donde empezás a tomar decisiones y a accionar de manera consistente, para crear la empresa que querés liderar:
una empresa más ordenada, más ágil, más sostenible y capaz de vivir tu visión cuidándote a vos para liderarla con más calma y disfrute.
Este es tu lugar para que amplies tu mirada y para dejarte nutrir por la sabiduría colectiva de otras mujeres líderes que, como vos, también están rediseñando la forma en que quieren crecer, liderar y sostener sus empresas.
Un acompañamiento durante 12 meses, para guiarte e impulsarte a ordenar tu negocio, fortalecer tu estructura interna, crear el equipo que necesitás y transformar tu forma de liderar.
Durante estos 12 meses trabajaremos en ciclos, con espacios de encuentros periódicos y espacios de descanso, de integración y de reconexión con la energía que nos impulsará para seguir.
Eso es parte de vivir un año en coherencia con nuestra forma de estar en el mundo y de aprender a liderar desde un modo más amable con nosotras mismas.
El espacio contará con:

Encuentros de implementación en vivo y on line
Cada semana tendremos un encuentro grupal para trabajar en profundidad sobre las temáticas de estos 4 ciclos:
Creá raíces profundas: desarrollando claridad y dirección
Fortalecé tu tronco: diseñando metodologías y procesos claros
Da lugar a tus ramas: creando equipos potentes y la cultura interna de tu negocio.
Facilitá la expansión: tomando tu nuevo rol como líder de tu empresa
Son sesiones de 2 horas, pensadas para implementar, destrabar, tomar decisiones, revisar lo que hoy te frena y sostener cambios reales en tu negocio.
Sesión a sesión te voy a guiar para que des el paso y tomes decisiones. Que pruebes, te equivoques, integres y vuelvas a ajustar.
Y lo más importante: vas a generar compromisos concretos entre un encuentro y otro.
Tomar acción en base a esos compromisos, es lo que generará el cambio en el largo plazo.

Plataforma de contenido
Tendrás acceso a todas las grabaciones en una plataforma digital de apoyo organizada en los 4 pilares del espacio, con recursos, herramientas, plantillas y procesos de referencia adicionales para acompañarte entre encuentro y encuentro.

Sesiones somáticas con expertas
Si hay algo que aprendí en el camino, es que no solo de mentalidad y procesos se trata liderar.
El cuerpo juega un papel muy importante sobre todo cuando estamos llamadas a tomar decisiones más desafiantes donde necesitamos dar lugar al coraje.
Para eso vamos a compartir sesiones en las que personas especialistas en experiencias somáticas, nos acompañarán para conectar con el cuerpo y ayudar a expandir a nuestro sistema nervioso y así desarrollar mayor capacidad para atravesar desafíos desde un lugar de mayor cuidado personal.

Encuentro presencial de Líderes
Imaginate conectar con tu nuevo círculo de una manera más profunda, para pasar por el cuerpo lo que vivimos durante el año y para tejer redes que podrán seguir por años.
De eso se tratará este encuentro presencial que será en Buenos Aires y que iremos definiendo a medida que avancemos juntas en este camino.
Trabajaremos, en una jornada especial, para integrar habilidades de liderazgo, expansión interna y muchos de los contenidos que iremos compartiendo semana a semana en el círculo.
Todo en un lugar hermoso, rodeado de naturaleza que nos regalará el mejor escenario para disfrutarlo a pleno.
La primera edición que haremos, está incluida en esta propuesta (excepto el transporte a Buenos Aires, que corre por cuenta de cada una).

Una comunidad íntima de mujeres líderes con mentes y corazones gigantes
Formarás parte de un espacio cuidado de mujeres que lideran, deciden y sostienen.
Un entorno donde pensar, recibir feedback, ampliar la mirada y dejar de crecer sola.
VALOR GRUPAL GENERAL
PRECIO LANZAMIENTO: USD 3.000 (en un pago)
Pago inicial de USD 600 + 12 cuotas de USD 250
El acceso a Enraizadas es por postulación, para poder armar un grupo de mujeres con negocios propios donde podamos enriquecernos unas a las otras, cada una desde su lugar y momento concreto.
VALOR GRUPAL GENERAL
PRECIO LANZAMIENTO:
USD 3.000 (en un pago)
Pago inicial de USD 600
+ 12 cuotas de USD 250
El acceso a Enraizadas es por postulación, para poder armar un grupo de mujeres con negocios propios donde podamos enriquecernos unas a las otras, cada una desde su lugar y momento concreto.
Cómo es el Paso a Paso una vez que iniciemos el camino.

Sesión de bienvenida y de Intención
El 28 de mayo, será nuestro ritual inaugural, donde estableceremos los acuerdos para iniciar este camino juntas. Conocerás a detalle las dinámicas y encuentros y lo que necesitás saber para qué disfrutes del proceso.

Encuentros semanales de implementación de 2 horas
Trabajaremos con dinámicas especialmente diseñadas para conocer e integrar cada uno de los elementos del negocio según los 4 ciclos desarrollados.
Serán experiencias con reflexiones personales y también integrándonos entre las participantes, para amplificar la mirada y llevarnos compromisos concretos de acción semana a semana.

Sesiones de experiencia somática mensuales
Mensualmente contaremos con la participación de una invitada especial, que presentará al grupo diferentes dinámicas con el cuerpo, para poder trabajar nuestra calibración energética y preparar al sistema nervioso para los saltos y desafíos que propondremos en todo el camino de ENRAIZADAS.

Espacios de pausa
Vamos a estar todo un año trabajando juntas.
Y así como la naturaleza, lo haremos en ciclos, con descansos y pausas conscientes para integrar lo que venimos trabajando, explorar opciones, avanzar según el propio ritmo y encarnar con paciencia esta nueva identidad de líder que estaremos desarrollando juntas.
Las fechas exactas serán compartidas en el encuentro de bienvenida.
En resumen:
Estaremos juntas durante 52 semanas, un año entero de foco para trabajar en el detrás de escena de tu negocio.
Es un año invertido en crear y sentar las bases para tus siguientes años de crecimiento y expansión, con más calma, más orden, más dirección y más disfrute.
Todos los encuentros y materiales quedarán grabados y disponibles en una plataforma especial a la que podrás acceder siempre que los necesites.
Cada encuentro tendrá un objetivo establecido para profundizar en la implementación de cada uno de las 4 ciclos de este camino:
Claridad de dirección, estructura y metodologías, equipo y cultura interna y tu posición de líder en la empresa.
Vas a generar vínculos profundos con otras mujeres que trascenderán nuestros propios negocios. Juntas serán parte de esta comunidad en donde integrar todo lo que somos estará al servicio de crear negocios desde nuestra esencia femenina.
¿No nos conocemos? Me presento
¿No nos conocemos?
Me presento
Soy Vero Longhi, y lo primero que debes saber de mi es que, aunque mi trabajo cubre una amplia gama de temas como negocios, liderazgo y cultura empresarial, el hilo central que los une y que en lo personal me mueve es que
cada día más mujeres se atrevan a brillar a través de sus dones y talentos.
Podés pensar en mí como una obsesiva del liderazgo femenino que está tratando de responder a la pregunta
¿cómo cambiaría el mundo si más mujeres se reencuentran con su poder y lideran empresas alineadas con su alma?
Sin embargo, esto no siempre fue así.

Me formé como Licenciada en Tecnología de Alimentos y durante gran parte de mi carrera lideré áreas de calidad, implementando sistemas de trabajo y acompañando a las empresas a crear estructuras, criterios y formas de trabajo claras y sostenibles.
Con los años, esa experiencia se expandió a otros rubros y contextos empresariales.
Así fue como desde hace 20 años acompaño a empresas de sectores muy distintos, desde negocios de retail, agencias de servicios y otras manufactureras, observando (y viviendo) una y otra vez cómo cambia una organización cuando hay orden, cultura y liderazgo,
y también viendo qué pasa cuando eso falta.
Así es como transformé mi forma de liderar
Hace 16 años, además, cofundé junto a mi marido nuestra propia empresa: un gimnasio con más de 600 clientes activos.
Y fue en ese negocio donde llevé a la práctica todo lo que durante años había implementado en otras organizaciones: sistemas de trabajo, selección y desarrollo de talento, cultura interna, liderazgo y estructura organizacional.
Pero en ese momento hubo algo que no me di cuenta
Y es que a esa empresa familiar la había creado igual que como lo había aprendido en tantas organizaciones lideradas desde un patrón de hacer hasta el cansancio.
Y eso me llevó también a descubrir que durante muchos años de mi vida había estado rodeada de líderes que tomaban a las personas como simples recursos.
Que les importaba poco lo que les pasaba.
Y eso yo misma lo había sentido durante gran parte de mi historia profesional.
Pero todo esto que te dije arriba no es lo más importante
Lo importante viene ahora…
Y es que, por esos años, mi salud estaba bastante deteriorada. Yo estaba con 30 Kg de sobrepeso y crisis de ansiedad que me sacaban todas las ganas de seguir.
Un día caminando por las calles de mi barrio, volví a recordar a mi mamá y me enojé mucho con ella.
Sentí que ella había partido antes de tiempo por una simple razón.
NO SE HABÍA CUIDADO NI PRIORIZADO LO SUFICIENTE.
Y unos pasos más adelante me di cuenta de algo más intenso y fue que…
YO ESTABA HACIENDO EXACTAMENTE LO MISMO…
Y ese día me di el permiso de empezar a hacerlo realmente diferente y ahí inicié un nuevo camino.
Los años me fueron mostrando algo muy profundo.
Y es que liderar es un acto de conexión con el alma y también de amor
Y que creamos negocios porque el alma tiene y quiere evolucionar expresando nuestros dones al mundo.
Con el tiempo me di cuenta también, que podía poner mi propio sello personal en mi empresa, transformando la cultura interna y dando lugar al valor por las personas y el impacto que quería generar en otros seres.
Descubrí cómo un negocio se puede transformar en un vehículo increíble, para crecer desde lo individual a lo colectivo.
Y también aprendí, que como mujeres estamos creando una nueva forma de hacerlo, que se sienta más amable con nosotras mismas, y que nos permita CUIDARNOS y disfrutar más.
El año pasado salí de mi rol en el negocio familiar
Mi marido tomó el rol de CEO y la empresa sigue funcionando tal como la habíamos diseñado.
Y está ahora mismo expandiéndose con nuevas aperturas de sedes.
Esto es posible justamente porque creamos y nutrimos procesos, sistemas y equipos que conectan con el propósito y son capaces de sostenerla.
Hoy ese es el corazón
de mi trabajo:
Hoy ese es el corazón de mi trabajo:
Guiar y encender a otras mujeres líderes, para que puedan crear empresas que aman, en las que crezcan con más orden, más agilidad y una forma de liderar más consciente, más humana y cuidándose más,
para que siempre, siempre, puedan brillar.
Con empresas que sean legados, y que dejen huellas imposibles de borrar.
Quiero mostrarte algunos ejemplos, y para eso, te presento estas historias.
HISTORIA 1:
De responder reclamos todo el día a liberar 80% de su agenda
Cuando Agus me llamó para que empezáramos a trabajar juntas, lo único que yo veía era a una mujer desencajada.
Lideraba hacía años el área de Calidad e Innovación de una empresa de alimentos.
Una mente brillante. Creativa.
Conocía la planta de principio a fin.
Pero cuando le pregunté cómo era un día normal para ella, la respuesta me dejó helada (aunque no me sorprendió, porque pasa más seguido de lo que parece):
“Ayer estuve toda la tarde respondiendo reclamos de consumidores…”
Y cuando indagué un poco más, entendí que no era “ayer”.
Era casi todos los días.
Una líder muy pro, formada para mejorar sistemas, pensando el futuro…
con la energía enterrada en una tarea repetitiva, reactiva y sin fin.
Como si su agenda estuviera secuestrada.
En ese momento, ella no veía otra salida.
Para ella era: “si no lo hago yo, nadie lo hace.”
Ojo que sí había un detalle importante…
y era que por su puesto había una causa mayor que estaba generando esos reclamos.
Pero ella no podía investigar causas ni prevenir nada mientras siguiera apagando la urgencia diaria.
No había espacio en su agenda.
Y tampoco en su cabeza.
Cuando pudimos verlo, empezamos a caminar paso a paso.
El primer paso fue LIBERARLE LA AGENDA.
Todo estuvo enfocado a que ella trabajara menos.
Entonces empezamos a investigar y una cosa que surgió fue que, para gestionar los reclamos, no existía un criterio definido.
Ni pasos claros.
Ni registros.
Ni un circuito que hiciera que el trabajo se pudiera delegar sin miedo.
Entonces hicimos lo que casi nadie hace cuando está ahogado:
Tomamos lo que ella venía resolviendo a puro esfuerzo…
Y LO CONVERTIMOS EN UN PROCESO
Paso a paso.
Con criterios.
Con registros.
Con decisiones previsibles.
Diseñamos el proceso de gestión de reglamos
Y una vez diseñado el proceso, el siguiente paso era más claro también:
HABÍA QUE DELEGARLO
La decisión fue buscar a una asistente virtual, que pudiera gestionar la parte repetitiva de ese proceso:
recibir los reclamos
responderlos
y hacer el seguimiento, siguiendo el proceso que habíamos diseñado.
¿Resultado?
En menos de un mes, su agenda se liberó un 80%.
Y lo mejor de todo es que al tener su tiempo, ella pudo recuperar
SU PROPIO ROL DE LÍDER EN EL NEGOCIO
Con esa energía nueva, armó su equipo de Calidad:
contrató una coordinadora y cuatro analistas.
Implementaron prácticas de monitoreo.
Volvieron a mirar los procesos con ojos de mejora, para salir de la urgencia.
Los reclamos bajaron a la mitad.
La imagen del producto se elevó.
Y el equipo dejó de vivir corriendo atrás de los mismos problemas.
Se enfocaron en lo que realmente era importante para la organización:
ENCARNAR UNA CULTURA DE CALIDAD
En las personas que hacen que las cosas pasen todos los días.
¿Para qué?
Porque querían pegar un salto.
En poco tiempo abrirían una planta nueva y querían hacerlo desde un estándar más elevado, con una forma propia de hacer las cosas.
Hoy eso ya es un hecho:
El equipo se duplicó
y existe un sistema vivo en el que todos aportan, crecen y elevan el estándar.
En las personas que hacen que las cosas pasen todos los días.
¿Para qué?
Porque querían pegar un salto.
En poco tiempo abrirían una planta nueva y querían hacerlo desde un estándar más elevado, con una forma propia de hacer las cosas.
Hoy eso ya es un hecho:
el equipo se duplicó,
y existe un sistema vivo en el que todos aportan, crecen y elevan el estándar.
Y todo empezó con algo que parece simple…
pero cambia la historia de cualquier mujer que lidera:
HACER ESPACIO.
HISTORIA 2:
Cuando el caos operativo se transforma en la base para crecer
Cuando Ana me contactó puedo afirmar que estaba en un estado de casi desesperación.
Lidera una empresa familiar.
Ella y su hermano son la segunda generación de una empresa que nació hace 50 años y que distribuye herramientas e insumos industriales.
En su negocio se gestionan más de 90.000 artículos.
Y tenía un equipo de cuatro hombres que dependían de ella para casi todas las decisiones.
“¿Esto qué precio tiene?”
“Este artículo no lo encuentro en el sistema, ¿cómo lo facturo?”
“Nos quedamos sin este, ¿podés comprarlo?”
Interrupciones. Una atrás de otra.
Una y otra vez.
Justo cuando intentaba concentrarse en lo que sí hacía ella:
cobrar cuentas corrientes, actualizar listas de precios, comprar lo que faltaba.
Cuando me llamó me lo dijo casi con hartazgo:
“Necesito a alguien que por favor me ayude porque todo depende de mí y me estoy volviendo loca.”
El primer paso fue ir a conocer su empresa. Saber cómo estaban pasando las cosas.
Ese primer día hubo un momento que no me voy a olvidar
Le pregunté algo simple:
“¿Cómo sabés lo que tenés que comprar?”
Me miró como si le hubiera preguntado algo hasta ridículo y me dijo:
“¡Lo tengo todo acá!”
Y se señaló la cabeza con su dedo índice.
Casi me muero.
Imaginate noventa mil artículos dando vueltas en su cerebro.
Imposible no colapsar.
Y ojo porque capacidad le sobraba.
Pero 90 mil artículos en la cabeza, era un exceso de carga.
Ahí entendí que el trabajo con ella iba a ser un trabajo de artesanas.
Empezamos a reconstruir su forma de operar en ese momento:
su secuencia de pasos para comprar y recibir artículos,
cómo se organizaba el local,
cómo definía los precios,
cómo gestionaba los stocks
cómo resolvía urgencias.
Y, como suele pasar cuando mirás el negocio desde arriba,
el síntoma nos llevó a un solo lugar:
LA FALTA DE UN ADECUADO SISTEMA DE GESTIÓN
No era una idea revolucionaria.
Ella lo sabía.
El punto era que su agenda ya estaba tan llena, tan rota en pedazos por interrupciones y microgestiones, que no había lugar para un proyecto más.
Cada vez que intentaba, se convencía de lo mismo:
“Es más rápido seguir como estoy que meterme en el lío de armar esto.”
¿Qué pasó?
Que gran parte de lo que necesitaba ya estaba arriba de la mesa.
Lo único que faltaba era:
ATREVERSE A TOMAR LA DECISIÓN DE HACERLO
Y sostener esa decisión cuando el día se pusiera pesado.
Así se inició este cambio, que incluso incluyó al mismo sistema que estuvo en la empresa desde siempre.
Porque la decisión fue hacer con lo que había.
Y la clave fue contar con un seguimiento consistente.
Alguien que la ayudara a convertir esa decisión en compromisos concretos, paso a paso, sin soltar cuando aparecían los imprevistos.
Y así, se fue construyendo:
Definió una metodología de clasificación de artículos
Estableció nuevos códigos para identificarlos fácil
Vació depósitos y generó espacio para reorganizar
Simplificó la forma de establecer precios
Solicitó cambios claves al proveedor del sistema para agilizarlo
Definió a una persona para contar stock y cargarlo al sistema
(y ojo: esto llevó más tiempo del que esperaba… pero siguió igual, hasta lograrlo)
Hoy, por haber accionado en coherencia con esa decisión, su operación se ve distinta:
El equipo encuentra fácilmente los artículos solicitados
Las compras se hacen con un reporte que, con un click, le dice qué necesita comprar
(chau guardar el negocio entero en la cabeza)
Mejoró el control interno del stock
Tiene un sistema en marcha que sigue mejorando para que los vendedores generen pedidos más rápido y todo sea más ágil
Y ni que hablar que a partir de esto delegó muchas otras tareas que estaban en su plato, porque todo es más simple de hacer.
Y con esa base, ahora sí:
su empresa está trabajando en duplicar la facturación, expandiendo sus áreas de influencia y abriendo nuevas zonas de ventas.
Dejó de sostener el negocio con su mente y hoy lo está haciendo crecer con estructura, pudiendo ella liderarlo con más calma y confianza.
HISTORIA 3:
Los problemas no nacen donde explotan
Esta es la historia de Sami, una arquitecta que tiene un estudio boutique de remodelaciones y construcciones de casas y locales.
Y una de las cosas que más amo de ella y su negocio es que: su socia es su mamá.
Verlas juntas en acción es ver sabiduría y amor puestas al servicio de crear espacios bellos.
Una mezcla perfecta entre ojo, experiencia y esa tranquilidad de quien ya vio mil obras y sabe dónde hay que mirar y accionar.
Cuando me llamó, fue directa:
“Vero, necesito que trabajemos en el proceso de Dirección de Obra.”
El caso es que se estaba encontrando con muchos errores en obra.
Sentía que los directores no lograban llevar a la práctica lo que ella definía con el equipo de Proyectos en los diseños.
Y eso terminaba siempre igual:
quejas de clientes,
conversaciones difíciles,
y un cansancio pesado… de tener que atravesar esa incomodidad una y otra vez.
En nuestra primera charla le pregunté:
“¿Cómo están gestionando la generación de los diseños en el área de Proyectos?”
Y con total seguridad me dijo:
“Naaa… ahí estamos bárbaro. El problema lo tengo en Dirección de Obra.”
Bien. Perfecto.
Nos pusimos manos a la obra.
Cuando trabajamos procesos, el primer paso fue convocar a todas las mentes que realmente viven ese proceso.
Mi rol es escuchar activamente y acompañarlas a transformar ese saber en una receta paso a paso que luego todos puedan seguir.
UN PROCESO
Y, en el camino, encontrar los nudos internos que se traducen en errores, fallas, retrabajos, discusiones…
y mucho, mucho desgaste.
Ese día éramos 6:
mi clienta y su madre (las dos almas del estudio)
dos directores de obra,
una analista de proyectos.
Y yo.
Empezamos a destrabar la secuencia completa:
cómo recibían la información los directores,
cómo estaba validada esa documentación,
cómo iniciaban una obra,
qué seguimientos existían,
cómo se gestionaban cambios,
y cómo esos cambios se plasmaban (o no) en la documentación.
Y después de muchas preguntas, idas y vueltas, ejemplos concretos…
momentos de “pará, esto no es así…”
Llegamos a una conclusión que a veces duele, pero para eso estamos…
el problema no estaba en Dirección de Obra.
A ver, sí: había problemas en obra.
Pero muchos de esos problemas se generaban antes.
EN PROYECTOS
¿Queee?
¿Cómo puede ser… si la líder estaba convencida de que Proyectos estaba “pipí cucú”?
Ahí apareció la verdad y lo vimos fácil:
· La documentación no se presentaba en tiempo y forma
· Había detalles técnicos que no estaban adecuadamente plasmados
· Eso pasaba, en parte, por falta de experiencia de campo de quienes proyectaban
· No existían pasos claros de validación de materiales (y eso llevaba a compras erróneas)
· Faltaban instancias de revisión conjunta para analizar cambios y dejar evidencia documental
Y podría seguir porque era larga la lista.
En resumen: Dirección de Obra estaba recibiendo información incompleta, tarde o poco validada…
y después el costo lo pagaba la obra.
Y el cliente.
Y sus dueñas.
¿Qué pasó después?
Soltamos el proceso de Dirección de Obra y nos enfocamos en rediseñar el proceso de Proyectos.
Y eso abrió un nuevo mundo.
Porque cuando ordenas el proceso anterior, aparecen nuevos momentos de verdad, que te ayudan a liberar el paso que sigue…
No sólo mejoramos el proceso:
También rediseñamos la estructura del equipo
Porque nos dimos cuenta que parte de esos problemas eran porque los equipos necesitaban dirección operativa que hoy ni mi clienta ni su madre podían dar
(básicamente porque ellas necesitaban estar en otro lugar del negocio)
Se incorporaron las dos primeras posiciones de liderazgo para Proyectos y Dirección de Obra.
Y ese está siendo el cambio más grande:
mi clienta ahora está elevando su rol como líder de su empresa.
Para dejar de correr atrás de errores y empezar a pensar y accionar en el negocio con perspectiva más estratégica.
Y su mamá… poco a poco, libera tiempo de la supervisión para hacer lo que hace mejor:
aportar mirada, criterio y sabiduría como legado vivo del estudio.
Ella es la que nutre con experiencia a una cultura que está transformándose.
Porque la mayoría de los problemas no nacen donde explotan.
Explotan donde se ven.
Y liderar es animarte a mirar para atrás, arreglar la raíz…
y dar pasos para mejorar.
EN PROYECTOS
Entiendo esa sensación.
Pero mira esto de esta manera:
un negocio es una relación de largo plazo.
Tan de largo plazo como una amistad, una pareja o incluso el rol de ser mamá.
Hay vínculos y procesos que no se construyen de una vez, ni se sostienen desde la inmediatez (aunque hoy el mundo corra y corra).
Se aprenden, se cultivan y se profundizan con el tiempo.
Imagínate decir que un año es demasiado para aprender a cuidar a tus hijos.
O que nutrir una relación de pareja durante un año es “demasiado” solo porque requiere presencia, ajustes y dedicación.
Cuando hablamos de transformar el detrás de escena de un negocio (su estructura, su equipo, sus procesos y también tu identidad como líder),
un año en realidad es muy poco tiempo.
Porque sí vas a incorporar nuevas metodologías y tomar decisiones puntuales, pero sobre todo vas a cultivar hábitos, criterio, confianza y nuevas formas de liderar que solo se afianzan con tiempo, práctica y consistencia.
Y, además, la invitación es hacerlo corriéndonos de la exigencia constante para transitarlo en ciclos, con espacios para decidir y accionar, y también para descansar, integrar y volver a elegir con más claridad.
Sostenerte en el largo plazo te ayuda a crear un liderazgo que puedas habitar con más calma, más confianza y más disfrute.
Lo respeto. Pero también creo que a veces ese pensamiento tiene más que ver con que tal vez todavía no estamos midiendo el costo real de seguir igual.
Esta primera edición tiene un precio especial sólo por ser la primera edición.
El precio real de esta propuesta es de USD 5.500 y este es el precio que tendrá en la siguiente edición.
Por lo que hoy te lo garantizo, este precio es muy barato no sólo respecto del próximo año sino y sobre todo respecto del desgaste que te genera seguir sosteniendo una empresa que no puede funcionar sin vos.
Mi sugerencia es que por lo menos tengas 6 horas por semana para dedicarle al círculo:
· 2 horas para asistir a los encuentros en vivo
· 2 horas para ver material pregrabado que necesites, cada vez que sea necesario.
· 2 horas adicionales para implementar cada paso más profundo a través de los materiales que te iré compartiendo.
Podés también reservarte una mañana o tarde entera, o bien una hora por día, o considerar levantarte antes o bien dedicarle un ratito de tu fin de semana en calma.
El punto será que vamos a crear nuevos hábitos, y eso requiere espacio para hacerlo suceder.
La forma siempre la decidís vos.
No, cualquiera no.
Este círculo está pensado para mujeres líderes que ya vienen recorriendo un camino, tienen un negocio en funcionamiento y hoy cuentan con resultados tangibles
.
Para mi resultado tangible, es que sea un negocio sano económicamente y rentable como consecuencia de estar validado en el mercado.
Puede ser una empresa física o digital.
Puede ser un negocio de servicios o de productos.
Más que el rubro o el formato, lo importante es que estés en una etapa en la que ya no alcanza con sostener todo desde la intuición, la presencia constante o la resolución del día a día.
Este espacio es para vos si querés sentar bases más sólidas en tus procesos, tu equipo y tu cultura, y empezar a ocupar un rol en tu empresa en el que sabes que tiene sentido estar
Lo sé. Y justamente por eso este círculo está diseñado con un foco claro de implementación.
Mirá, yo misma exploré diseñar espacios de 6, 8 y hasta 12 encuentros.
Y te lo digo de corazón… no siento que sea por ahí. Trabajar en una transformación real del negocio, requiere un compromiso que esté a la altura.
Por eso esta propuesta está diseñada con la profunda intención de generar el contexto para que te impulse a implementar lo que tu negocio necesita hoy.
Sino seguimos acumulando contenido e ideas, o para inspirarnos un rato y luego volver a la realidad solas.
Sí, vas a recibir contenido, mirada y soluciones prácticas.
Pero serás vos la que tome decisiones, adecues los principios a tu realidad y te pongas en acción para que las cosas pasen.
Yo no vengo a salvarte.
Vengo a ser guía, a abrir conversaciones y a ayudarte a crear el espacio para ponerte en movimiento.
Si venís desde esa energía, este es el lugar donde vas a dejar de debatir o escuchar a gurús, y te ponés en protagonista para liderar tu propio negocio, rodeada de otras mujeres que también te van a impulsar.
Todas vamos a ser puente para que eso sea posible.
Es la primera edición. Y va a funcionar.
Desde esa energía salgo a crearla.
En esta primera edición, será una co-creación. Será la más íntima de todas.
Yo este trabajo lo hice miles de veces, pero de manera individual con las líderes de las empresas que me contrataban.
Ahora lo vamos a hacer con una energía de grupo.
Y para que suceda iré sintiendo esa energía para adecuar lo necesario en dinámicas de implementación.
Creo mucho que somos espejo unas de otras, y esa es la magia que genera lo grupal.
Y como dije antes, yo soy un medio y si bien el círculo tiene bases prestablecidas, mucho de lo que nos pase dentro del espacio, será consecuencia de las personas que sean parte.
Por eso lo hacemos por postulaciones.
La idea es convocar mujeres líderes que compartan un nivel de compromiso, visión y propósito similares, para que el espacio sea valioso para ambas.
Yo para guiarte, y vos para nutrir a tu negocio y sumar a la sabiduría colectiva con compromiso y responsabilidad.
Sí, por supuesto.
No necesitás tener equipo para participar.
El requisito más importante es que ya tengas trayectoria, un negocio en funcionamiento y resultados tangibles sobre los que podamos trabajar.
Si hoy todavía no tenés equipo, este proceso también puede ayudarte a ganar claridad sobre cuándo incorporarlo, para qué roles, de qué manera y en qué momento de tu crecimiento tiene sentido hacerlo.
Tené en cuenta que, para tener equipo, no solamente tenés que tenerlos dentro de tu nómina. Subcontratar proveedores, es crear equipo también.
La idea es que no sumes personas por sumar, sino de crear una estructura que acompañe a consciencia la etapa en la que está tu negocio.
Y si ese momento todavía no llegó, también vas a poder avanzar muchísimo en ordenar procesos, criterios y bases internas, para que cuando llegue el momento de armar equipo o contratar servicios, lo hagas con más claridad y solidez.
Un paso a la vez.
En los encuentros daremos espacios de preguntas y respuestas.
Iremos respondiendo dudas y abriendo posibilidades no sólo para la mujer que pregunta sino para todo el grupo.
Voy a ir evaluando si es necesario algún espacio adicional exclusivamente para esto. Pero hoy no quiero que nos llenemos de más horas de agenda comprometida.
Pero si hay algo que podés tener por seguro, es que en esta edición, estaré más que nunca mega pendiente de cada consulta que cada mujer realice porque será lo que de chispa a la magia interna de Enraizadas.
Sos líder, y esas decisiones las tomás vos.
Aun así te digo que la invitación es que puedas priorizar este espacio como un verdadero tiempo de liderazgo estratégico y acción sobre tu negocio.
Sé que cuando una mujer lidera, la agenda real muchas veces es dinámica y exigente. Y como este es un proceso de un año, puede pasar que en algún encuentro no puedas estar presente.
Si eso sucede, no te preocupes. Todos los encuentros quedarán grabados y vas a poder acceder a ellos dentro de las 24 horas siguientes a su finalización, para que puedas retomar lo trabajado y seguir el proceso a tu ritmo cuando lo necesites.
De todos modos, mi recomendación es que participes en vivo, porque la experiencia, la energía del grupo y la posibilidad de implementar en el momento hacen una diferencia muy valiosa.
Y además una cosa importante, priorizar estos encuentros también pretende ayudarte a entrenarte en generar el hábito de pensar y accionar en tu negocio, como la líder que sos.
ENRAIZADAS es el círculo de negocios que te da el contexto para que eso empiece a suceder desde hoy.
Durante 12 meses vas a estar acompañada por mí y por una red de mujeres líderes como vos, para accionar en profundidad y con intención sobre los 4 pilares de este camino:
Profundizá en tu raíz: desarrollando claridad y dirección
Fortalecé tu tronco: diseñando metodologías y procesos claros
Da lugar a tus ramas: creando equipos potentes y la cultura interna de tu negocio.
Facilitá la expansión: tomando tu nuevo rol como líder de tu empresa
Vas a sentar las bases de una empresa que crece y se siente más ágil, con un equipo unido y comprometido y una dirección clara que impulsa a todos por igual. Y lo vas a hacer acompañada de un círculo de mujeres con negocios, con quienes compartir y avanzar juntas.
El acceso a Enraizadas es por postulación, para poder armar un grupo de mujeres con negocios propios donde podamos enriquecernos unas a las otras, cada una desde su lugar y momento concreto.
Para postularte:
Completás el formulario de aplicación.
Revisaré personalmente cada postulación con mucha intención.
Si quedás seleccionada, recibís el mail con el enlace de pago para confirmar tu lugar.
Esta decisión, es más profunda que entrar a un círculo de negocios.
Es encenderte y elegir cómo querés liderar el próximo ciclo de tu negocio y de tu vida.
Nos vemos dentro de ENRAIZADAS